La legislación obliga a que la relación entre las aseguradoras y sus asegurados sea transparente, desterrando la anteriormente famosa "letra pequeña". Por ello, tanto la prohibición de las cláusulas lesivas como la regulación de las cláusulas limitativas y las cláusulas delimitadoras suponen una protección para los asegurados. Para evitar los abusos y proteger sus derechos, se exige que en su redacción, las cláusulas limitativas y las cláusulas delimitadoras cualificadas estén especialmente resaltadas. Para ello, deberán figurar en la póliza en negrita o en un color o tipo de letra diferente a la del resto de cláusulas o, incluso, para su correcta notoriedad, estar separadas físicamente del resto del clausulado. Además, las cláusulas limitativas deberán ser firmadas expresamente por el asegurado, para que quede constancia de su reconocimiento y aceptación (lo que suele denominarse “segunda firma”). El asegurado deberá recibir una copia de todas las cláusulas que configuran el contrato.


Las cláusulas lesivas están prohibidas y son siempre nulas, por lo que si figuran en el contrato se tendrán por no puestas. A diferencia de las anteriores, las cláusulas limitativas son válidas, incluso aunque puedan no ser favorables al asegurado, siempre que el mismo haya prestado su consentimiento. La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha establecido que las cláusulas limitativas son aquellas que “condicionan o modifican el derecho del asegurado a la indemnización o a la prestación garantizada en el contrato, una vez que el riesgo objeto del seguro se ha producido”. Es decir, que frecuentemente se incluyen en el contrato para condicionar o modificar los derechos del asegurado ante su eventual derecho a percibir una indemnización.
Aunque la mayoría de los proveedores ofrecen ambos tipos de seguro de vida permanente – completo y universal – TIAA ofrece estrictamente pólizas de vida universal. El seguro de vida universal puede ser una buena opción si buscas una cobertura permanente a un costo menor; pero cualquier persona que busque beneficios para toda la vida, como un mayor valor en efectivo, tendrá que elegir una compañía diferente.
Daños propios: este apartado cubre los daños sufridos por el vehículo asegurado, con independencia del culpable del mismo (p.ej. si el culpable del siniestro es el propietario del coche). El objetivo es comparar los seguros de automoviles en función de las indemnizaciones en caso de siniestro y si quedan cubiertos también los accesorios no declarados y el equipaje que hubiera en el coche en el momento del siniestro.

El asegurado puede ser definido como el titular del área de interés que la cobertura del seguro concierne, y del derecho a la indemnización que en su día se satisfaga que, en ciertos casos, puede trasladarse al beneficiario. Es la persona natural o jurídica a quien el acontecimiento del siniestro va a afectarle más directamente. En definitiva, es aquel sobre cuya cabeza o bienes van a recaer las consecuencias del siniestro. La figura del asegurado es esencial dentro del contrato de seguro. Porque lo mismo que no cabe concebir un contrato de aquella naturaleza sin la existencia de un riesgo que cubrir o tampoco resulta dable pensar un negocio jurídico de la naturaleza mencionada sin que haya una persona o destinatario final de la garantía que se pacta, y cuyos intereses, protegidos de esta suerte, son la causa eficiente del contrato.


La técnica del seguro se basa en el pago anticipado de los recursos que se invierten a largo plazo, fijándose las reservas especiales, las denominadas provisiones técnicas, que garantizan, cuando ocurran eventos dañosos, el pago de las indemnizaciones por siniestro. Las citadas reservas o provisiones técnicas son invertidas por las empresas de seguros normalmente en activos reales (inmuebles) o en otros activos financieros (títulos o valores mobiliarios, operaciones activas).
Las compañías califican los factores en forma diferente, así que las variantes --como por ejemplo la construcción de rutas, índice criminal y frecuencia de accidentes en su ciudad, las cuales cambian cada año -- pueden hacer a la diferencia en la forma en que una compañía proporcionaría el presupuesto de una póliza. Una compañía podría calificar la zona en la que usted vive de forma más favorable que otra compañía, así que siempre vale la pena comparar presupuestos, por lo menos cada un par de años, para poder beneficiarse de las mejores tarifas disponibles.
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