Propiedad personal (o cobertura C). Esto le reembolsa por objetos perdidos, robados o en ruinas, como muebles, aparatos electrónicos y ropa, incluso cuando no están en tu propiedad. Puedes elegir asegurarlos por su valor en efectivo real (el valor original, menos la depreciación) o su valor de reemplazo (lo que cuesta comprar un reemplazo en condiciones similares).
El interés en el contrato de seguros en Ecuador. El interés es uno de los componentes más importantes de esta modalidad contractual siendo el vínculo que proviene de la relación jurídica - económica que existe entre el solicitante del seguro y el objeto del contrato. Dentro de este contrato, sería necesario que suceda el acto desfavorable o llamado siniestro para que se lleve a cabo el servicio. Este a su vez servirá como legitimación para exigir la indemnización del daño. Siempre será necesario pactar el interés dentro del contrato, caso contrario será nulo. Sin interés no hay contrato. En Ecuador, se diferencia el interés en el seguro por daños se exige un interés desde que el asegurador asume el riesgo hasta que ocurra el siniestro . El interés es un elemento esencial, a pesar de ello, es poco mencionado por la jurisprudencia ecuatoriana, aunque fue incorporada en el Código de Comercio por el Decreto Supremo de la Junta Militar de Gobierno No. 1147 de 29 noviembre de 1963. Por lo tanto, como el sistema jurídico español será necesario que se pacte el interés para cuando suceda el hecho siniestro y este a su vez deberá ser lícito y no generar un pago injustificado.
Las entidades aseguradoras deberán disponer en todo momento de un margen de solvencia suficiente respecto al conjunto de sus actividades. Estará constituido por el patrimonio de la entidad aseguradora libre de todo compromiso previsible y con deducción de los elementos inmateriales. Los grupos consolidables de entidades aseguradoras deberán disponer en todo momento, como margen de solvencia, de un patrimonio consolidado no comprometido, suficiente para cubrir la suma de las exigencias legales de solvencia aplicables a cada una de las entidades del grupo.
Analizamos el estudio anual de seguros de hogares de los EE. UU. de J.D. Power, que incluye puntuaciones basadas en cuán bien "los clientes califican la experiencia de los reclamos realizados a su actual proveedor de seguros de casa" y se exigieron tres o más Power Circles. Consumer Reports también publicó datos tomados con cerca de 10,000 encuestados que presentaron reclamaciones desde enero de 2010 hasta junio de 2016, en la que calificaron a los transportistas según los criterios, incluida la cortesía del agente y las experiencias de reclamaciones sin problemas. Buscamos una calificación de 80 o superior.
De todas nuestras mejores selecciones, The Hartford tiene la menor cantidad de descuentos: tres de ellos, para ser precisos, para agrupar políticas, dispositivos de seguridad para el hogar y jubilados. Pero eso no significa necesariamente que pagarás más por tu seguro de hogar. El hecho de que una empresa ofrezca 12 descuentos no significa quecalifiques para todos (o cualquiera) de ellos, por lo que siempre vale la pena comparar las cotizaciones en lugar de contar únicamente los descuentos.
Desde el punto de vista económico financiero, las empresas aseguradoras son intermediarios financieros, que emiten como activo financiero específico las pólizas o contratos de seguros, obteniendo financiación mediante el cobro del precio o prima del seguro, y constituyen las oportunas reservas o provisiones técnicas (operaciones pasivas) a la espera de que se realice el pago de la indemnización o prestación garantizada (suma asegurada), bien porque ha ocurrido el daño o pérdida indemnizable (siniestro) según el contrato suscrito, o bien porque se estima su posible ocurrencia por métodos y procedimientos actuariales.
El asegurado puede ser definido como el titular del área de interés que la cobertura del seguro concierne, y del derecho a la indemnización que en su día se satisfaga que, en ciertos casos, puede trasladarse al beneficiario. Es la persona natural o jurídica a quien el acontecimiento del siniestro va a afectarle más directamente. En definitiva, es aquel sobre cuya cabeza o bienes van a recaer las consecuencias del siniestro. La figura del asegurado es esencial dentro del contrato de seguro. Porque lo mismo que no cabe concebir un contrato de aquella naturaleza sin la existencia de un riesgo que cubrir o tampoco resulta dable pensar un negocio jurídico de la naturaleza mencionada sin que haya una persona o destinatario final de la garantía que se pacta, y cuyos intereses, protegidos de esta suerte, son la causa eficiente del contrato.
Hay tres nociones que se aplican en tanto a la valorización del interés. El valor inicial se refiere al momento de la formalización del contrato y este puede ser igual durante toda la duración del contrato. El valor final, es aquel inmediatamente anterior al siniestro y viene fijado por el artículo 26 de la Ley 50/1980. El valor final es muy importante a la hora de determinar la indemnización. Sin perjuicio de las reglas de artículo 28 anteriormente mencionadas, aquí en este caso rige la voluntad de los contratantes con el límite en el artículo 1255 CCE y el enriquecimiento injusto. El valor residual, es el valor de la cosa en el momento que se ha producido el siniestro. Teniendo esto en cuenta, el valor que el tomador le atribuye a los bienes se denomina suma asegurada, y se encuentra ligada con el interés asegurable.

Con la posibilidad de distribuir los riesgos asumidos entre otras empresas de seguros y reaseguros se consigue la homogeneidad cuantitativa de los mismos, más fácilmente controlable y llevada a la práctica que la cualitativa, pues se basa en otro principio fundamental para la empresa aseguradora, el principio de distribución o división de los riesgos, indicado en forma general anteriormente pero que se concreta en que para la empresa es preferible (en condiciones normales y uniformes) suscribir un gran número de contratos con una elevada suma asegurada (pues en este caso las desviaciones son mayores). Sin embargo, por las razones antes expuesta, la sola aplicación de este principio es insuficiente, dado el grado de heterogeneidad de las sumas aseguradas y la diversidad de los riesgos asumidos, y además no puede generalizarse a todas las empresas, pues también dependerá del volumen del negocio, de su patrimonio, del importe o montante de reservas o provisiones técnicas constituidas, y del control (reducción de las desviaciones) de su riesgo técnico-asegurador en definitiva.


La legislación obliga a que la relación entre las aseguradoras y sus asegurados sea transparente, desterrando la anteriormente famosa "letra pequeña". Por ello, tanto la prohibición de las cláusulas lesivas como la regulación de las cláusulas limitativas y las cláusulas delimitadoras suponen una protección para los asegurados. Para evitar los abusos y proteger sus derechos, se exige que en su redacción, las cláusulas limitativas y las cláusulas delimitadoras cualificadas estén especialmente resaltadas. Para ello, deberán figurar en la póliza en negrita o en un color o tipo de letra diferente a la del resto de cláusulas o, incluso, para su correcta notoriedad, estar separadas físicamente del resto del clausulado. Además, las cláusulas limitativas deberán ser firmadas expresamente por el asegurado, para que quede constancia de su reconocimiento y aceptación (lo que suele denominarse “segunda firma”). El asegurado deberá recibir una copia de todas las cláusulas que configuran el contrato.
Este año, Auto Club of Southern California se posicionó en el segundo lugar, y mientras  confeccionan pólizas en solo algunos estados, la filial de AAA asegura a más de seis millones de miembros. En el tercer lugar se encuentra otra aseguradora de AAA: CSAA Insurance Group. No se deje llevar por el nombre; CSAA no brinda servicios solo al estado de California. La aseguradora brinda cobertura en 23 estados además del Distrito de Columbia.
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