Tal como señalan DÍEZ-PICAZO, L. y GULLÓN BALLESTEROS, A. (1990), el contrato de seguro es del tipo de adhesión, puesto que la aseguradora realiza una contratación en masa, estableciendo un contenido prefijado para la formalización de todos los contratos de un determinado tipo. De esta forma, el asegurado no negocia las cláusulas, sino que tan solo puede aceptarlas o rechazarlas.2​
En Perú, el art. 39 de la Ley del Contrato de Seguro (Ley nº 29946) define que se entienden por cláusulas abusivas “todas aquellas estipulaciones no negociadas que, aun cuando no hayan sido observadas por la Superintendencia, causen en contra de las exigencias de la máxima buena fe, en perjuicio del asegurado, un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato”. Se considera que una cláusula no se ha negociado cuando ha sido redactada previamente y el contratante no ha influido en su contenido.12​
Las compañías califican los factores en forma diferente, así que las variantes --como por ejemplo la construcción de rutas, índice criminal y frecuencia de accidentes en su ciudad, las cuales cambian cada año -- pueden hacer a la diferencia en la forma en que una compañía proporcionaría el presupuesto de una póliza. Una compañía podría calificar la zona en la que usted vive de forma más favorable que otra compañía, así que siempre vale la pena comparar presupuestos, por lo menos cada un par de años, para poder beneficiarse de las mejores tarifas disponibles.
×